Cirugia Facial
En la mayor parte de los casos la cirugia facial y los procedimientos anexos de cirugia estetica destinados a mejorar la apariencia física son efectuados por médicos altamente capacitados, competentes y responsables. Estos profesionales, mediante su preparación y el seguimientos de estrictos protocolos médicos garantizan que el paciente este expuesto a la menor cantidad de riesgos durante la misma.
Como parte del proceso para minimizar estos riesgos, tanto medico como paciente deben tener un entendimiento mutuo para lo cual, el cirujano debe informar al paciente debidamente sobre todos los pormenores que conlleva la operación elegida por este, como por ejemplo los cuidados postoperatorios, métodos de anestesia y sedación, las técnicas empleadas y demás. No obstante por más cuidados que se tomen, siempre habrá riesgos implícitos en toda intervención quirúrgica y la cirugia facial no escapa de esto.
Por ejemplo esta el caso de los anestésicos, los cuales en todos los casos presentan un grado de riesgo. Sin embargo gracias a las últimas técnicas anestesia general y otras como la sedación intravenosa que permiten al paciente estar consciente durante la intervención sin sentir la menor molestia, los riesgos ahora son mucho menores que antes. Por ejemplo, la anestesia general que es controlada por un anestesiólogo, es suministrada de forma leve y en pequeñas dosis con el fin de disminuir los efectos nocivos. El paciente debe informar al medico y al anestesiólogo si algún medicamento que ha empleado en el pasado le produjo reacciones adversas o alergias, ya que esto puede poner en serio peligro su vida.
Otro peligro que puede presentar la cirugia facial es el sangrado en media operación que de hecho siempre se presenta en toda intervención quirúrgica en algún grado. Con el fin de minimizar el sangrado el medico le dirá que evite tomar aspirina o cualquier medicamento que contenga acido acetilsalicilico por lo menos dos semanas antes de la cirugía, ya que esta sustancia disminuye la capacidad de la sangre para la formación de coágulos. También el paciente debe evitar el fumado ya que reduce la capacidad de recuperación y cicatrización de tejidos debido a que disminuye la vascularización de la piel. Por tal motivo el paciente no debe fumar al menos un mes antes de la cirugía y después de esta para no afectar su recuperación.
Hay que tener en consideración que es normal que se produzca algo de sangrado después de la cirugia facial, el cual generalmente es de poca importancia, sin embargo en caso de que ocurra esto el medico debe ser informado. Solo en pocas ocasiones el sangrado requiere algo más que un vendaje nuevo. El uso de vendajes después de la operación facilita la recuperación y disminuye los riesgos de sufrir complicaciones. No obstante, es necesario que el paciente tome todas las precauciones posibles durante esta etapa, como evitar los golpes, realizar esfuerzos físicos fuertes, levantar objetos pesados y demás. Es vital que el paciente siga al pie de la letra las indicaciones del cirujano, tanto para cuidar de su salud como para garantizar los resultados de la cirugia facial.
Por suerte, los procedimientos quirúrgicos en la cara cuentan con poco riesgo de producir infecciones. Sin embargo como precaución, el medico le recetará antibióticos para prevenir que esto ocurra. En caso de que el paciente sienta dolor, calor e inflamación excesiva en el área sometida a la operación, debe ponerse en contacto con el medico.
Otro aspecto importante a tomar en cuenta, es que siempre existe el riesgo de que la cirugia facial no llegue a cumplir las expectativas del paciente, el cual debe tener conciencia de que cualquier modificación en la cara, por mínima que sea, puede afectarlo de alguna forma inesperada. Por este motivo la persona debe informarse bien sobre las ventajas, desventajas, riesgos y limites de la cirugía plástica. Para esto debe preguntarle al cirujano, el cual debe aclarar todas y cada una de las dudas que el paciente tenga de tal modo que adquiera una comprensión completa de la operación en su totalidad. Medico y paciente deben compenetrarse y alcanzar un entendimiento mutuo con expectativas realistas para el segundo.
Una persona que piense en someterse a una la cirugia facial debe considerarlo con absoluta seriedad ya que no es algo que se deba tomar a la ligera, como por ejemplo ir a un salón de belleza o a un spa. Acá debe entenderse que se está hablando de una intervención quirúrgica con todos los riesgos que esto conlleva. Además se debe tener claro que mas que una ciencia, la cirugía plástica es un arte, basado en conocimientos científicos eso si, pero cuyo resultado final depende de la pericia del cirujano, el cual no esta de sobra decir, debe ser escogido con sumo cuidado.